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Remedios y tratamientos de la artritis

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Hay alrededor de cien formas diferentes de artritis, todas las cuales caen bajo el paraguas de las enfermedades reumáticas y juntas ocupan el primer lugar entre las enfermedades crónicas que causan discapacidad con mayor frecuencia. Esto es especialmente cierto para los ancianos, pero algunas formas tempranas también pueden afectar a los jóvenes de alrededor de 30 años. De hecho, una de las formas más comunes es la artritis reumatoide, que prevalece entre las mujeres en edad fértil y afecta no solo a las articulaciones, sino también a los órganos y tejidos, por ejemplo, el corazón, los pulmones y los ojos, y también puede afectar los sistemas cardiovascular e inmunológico. También existe una versión juvenil de esta condición, aunque es bastante rara. Los síntomas son similares al trastorno del adulto, pero en este caso son los niños los que se ven afectados.

La gota también es uno de los tipos de artritis: es una forma metabólica causada por la acumulación de cristales de ácido úrico en los tejidos conectivos de las articulaciones, el abuso de sustancias o una nutrición inadecuada. Los ataques de dolor que revelan la presencia de esta enfermedad son repentinos y violentos y se presentan, generalmente por la noche, acompañados de enrojecimiento e hinchazón. Esta condición se encuentra principalmente entre hombres de mediana edad, pero también entre mujeres menopáusicas.

Finalmente, un tipo especial de artritis es la causada por el lupus eritematoso, una enfermedad autoinmune que ataca a muchos órganos, vasos sanguíneos e incluso articulaciones.

Remedios para la artritis

Remedios para la artritis

En cuanto a los posibles remedios para la artritis, hay que subrayar que, lamentablemente, todavía no se ha formulado una terapia específica que sea especialmente eficaz en la mayoría de los casos, a excepción de las artritis de origen infeccioso. Sin embargo, se proponen diferentes terapias, que van desde la farmacológica hasta la quirúrgica. La elección de uno u otro método depende de lo que mejor se adapte al paciente, pero independientemente de la vía que se elija, la intervención precoz permite contener la progresión de la artritis y, por tanto, tener un pronóstico más favorable.

En cualquier caso, cada metodología tiene como objetivos principales aliviar el dolor y mejorar la movilidad de las extremidades, de manera que la calidad de vida del paciente se vea afectada positivamente. En ocasiones, se necesita la intervención combinada de varias terapias para lograr un resultado satisfactorio que realmente puede marcar la diferencia en el aumento del bienestar de una persona.

Además de alternar ejercicio y descanso adecuados, y una dieta sana y equilibrada, existen una serie de fármacos que pueden beneficiar el estado del paciente, entre los que se encuentran los denominados AINE (antiinflamatorios no esteroideos), antiinflamatorios esteroideos, antiinflamatorios -reumáticos, que son especialmente útiles en el tratamiento de la artritis reumatoide, fármacos biológicos basados en anticuerpos monoclonales que pueden actuar sobre la respuesta inmunitaria del organismo, y antibióticos (en el caso de la artritis infecciosa).

Además de la vía farmacológica, hay muchas otras que se pueden tomar, y no es raro que el médico prescriba una serie de otras indicaciones que son útiles para contener la situación y tratar de optimizar la acción de los principios activos tomados con medicación. , también en relación con la condición clínica del individuo. En particular, se pueden realizar sesiones de fisioterapia o kinesioterapia, presididas por personal competente que, a través del masaje, ayudará a conservar la movilidad residual en un intento de mejorarla. Estas sesiones también son útiles para evitar que el paciente realice movimientos incorrectos, dándole instrucciones detalladas sobre cómo realizar los gestos diarios sin hacerse daño y practicando maniobras de relajación muscular. Del mismo modo, el movimiento se puede practicar con la actividad deportiva, que, sin embargo, no debe ser exagerada, sino constante, para que el tono muscular se mantenga en el tiempo. En concreto, se suelen recomendar actividades acuáticas como la natación y la gimnasia postural.

En cuanto al estilo de vida, la dieta también juega un papel clave: debe ser equilibrada para que no se produzca un aumento de peso que pueda ser una carga para las articulaciones comprometidas. Además, el sobrepeso y la obesidad son dos factores que pueden predisponer fácilmente al desarrollo de inflamación articular. Junto a esta dieta equilibrada, se pueden utilizar suplementos con omega-3, glucosamina o condroitina, que mantienen saludable el tejido cartilaginoso.

La fitoterapia también hace su aporte, ofreciendo remedios que pueden tomarse por vía oral o tópica y que tienen funciones antiinflamatorias. Los ingredientes más utilizados son aloe vera, boswellia, spirea y harpagofito. Alternativamente, se puede practicar la terapia de frío y calor, que consiste en la aplicación de compresas, ceras, fangos o baños calientes con el fin de aumentar la tolerancia al dolor y favorecer el trabajo de los vasos sanguíneos.

Finalmente, en los casos más avanzados de artritis, o en los que presentan resistencia a la medicación, la solución extrema es la cirugía. En particular, la operación puede tener como objetivo reemplazar la articulación afectada con una prótesis, o eliminar fragmentos de hueso o cartílago que causan dolor. Alternativamente, los extremos del hueso se reposicionan para evitar que el daño aumente en severidad y se remodela su superficie.

Todos estos remedios tienen un cierto nivel de eficacia, que varía según el paciente, el tipo de artritis que padece y el estado más o menos avanzado de la enfermedad, pero como en muchos casos, no hay mejor solución que prevención. La artritis es causada por una combinación de muchos factores que se entrecruzan, algunos de los cuales dependen de un comportamiento incorrecto y, por lo tanto, son controlables por el individuo. Dado que todavía no existe una cura que sea lo suficientemente segura y efectiva como para ser considerada el estándar de tratamiento preferido, es recomendable modificar el estilo de vida para disminuir los factores de riesgo, por ejemplo, comiendo adecuadamente, haciendo la actividad física adecuada y buscando atención médica. consejo tan pronto como aparezcan los síntomas, para que se pueda contar con un pronóstico más favorable.

Published: 12/30/2022From: Elisa

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